| Por Dra. María Inés Rivano. M.V |

 

La etología es la rama de la medicina veterinaria que estudia la conducta de los animales. En conjunto con el chequeo físico, vacunas y antiparasitarios, la consulta etológica, ayuda a mantener la salud integral de nuestras mascotas.  Identificando, moderando y/o modelando algunos aspectos de su actuar que no siempre sabemos identificar correctamente.

La irritabilidad o agresividad expresadas por un perro o gato, puede deberse a múltiples causas: enfermedades endocrinas, dolor crónico, territorialidad excesiva, falta de exposición a la causa, etc. Así mismo mascotas tímidas, asustadizas o con grave trauma, pueden “defenderse” de sus miedos, atacando. Cada caso requiere un enfoque especial.

La consulta etológica, también ayuda a separar el mito de la realidad, orientando a los nuevos y también a los más experimentados tenedores de mascotas, a resolver problemas cotidianos tales como obediencia durante el paseo, obediencia básica, juegos adecuados y juegos prohibidos, juguetes apropiados, controlar destrozos, ansiedad y otros aspectos que se presentan a diario en la convivencia con nuestros animales

Pedir ayuda profesional a los primeros signos de un posible problema de conducta es fundamental para evitar que la larga duración del problema agote tu paciencia, reduzca las posibilidades de éxito del tratamiento y prolongue el posible estado de estrés en el que vive el perro o gato.

 

En qué consiste el tratamiento

El tratamiento consiste en una serie de estrategias para mejorar la convivencia con el animal. La duración varía mucho de un caso a otro. Pero es importante conocer que se actuará sobre una o varias de estas:El tratamiento por lo general consta de una o varias de las siguientes estrategias:

  • Modificar la forma en la que nos comportamos nosotros para hacer que el animal re-aprenda cómo comportarse.
  • Ejercicios de modificación de conducta: Son ejercicios específicos y programados para cambiar conductas concretas. En algunos casos se realizan por el propietario, y en otros se requiere la asistencia de un educador, que guiará el proceso.
  • Cambios en el hábitat y el manejo: A veces es importante hacer cambios en la forma en la que tenemos organizados los espacios y los objetos de nuestra casa.
  • Medicación: A veces es imprescindible como apoyo, y en pocas ocasiones constituyen por sí solas una solución del problema.
  • Esterilización: En determinados casos puede estar indicada para mejorar la conducta, para lo cual te remitiríamos a tu veterinario
  • Adiestramiento en obediencia: básicamente, se trata de que nuestra mascota aprenderá formas nuevas de comportarse por las que recibirá premios y por la que nosotros aumentaremos el control de todas las situaciones con nuestro animal