El sobrepeso y la obesidad hoy en día son una de nuestras principales preocupaciones por múltiples razones. La incidencia de obesidad en perros y gatos en las últimas décadas ha aumentado considerablemente. Se habla incluso de que el aumento ha sido mayor que en los humanos, lo que ha llevado como consecuencia, que hoy en día sean las enfermedades nutricionales mucho más comunes de encontrar en nuestras mascotas. Es importante que sepamos que este problema de salud al igual que en los humanos suelen asociarse con otro tipo de enfermedades. Un estado de salud general alterado, dentro de ellas las principales son: enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus, hígado graso, hipertensión, problemas a las articulaciones y musculares entre otras.

Los problemas de obesidad que aquejan a nuestras mascotas suelen derivar de un desequilibrio prolongado entre un aumento en la ingesta de energía y una disminución del gasto energético. Esto a menudo se asocia con una actividad física baja, les damos más calorías a nuestras mascotas de lo que realmente necesitan. Se produce un desbalance entre la energía que estos gastan metabólicamente y el ejercicio que realizan a diario, la obesidad en perros tal y como ocurre en los seres humanos se asocia con una menor intensidad de actividad física. Además es importante conocer que este problema nutricional se puede desencadenar por otras enfermedades ya sea de tipo endocrino o racial, habiendo mayor predisposición en algunas razas de perros y de gatos al sobrepeso, es por esto que se hace hincapié en la importancia de hacerles chequeos periódicos a las mascotas.

 

¿Cómo saber si mi mascota es obesa?

Una forma sencilla de poder ver si tu mascota esta con obesidad es seguir los siguientes pasos:

• Primero que todo hay que observar como se ve a simple vista, por ejemplo, si es que tiene un aspecto físico más grande de lo normal.

• Se puede también palpar el tórax con los dedos, en mascotas obesas debido a la gruesa capa de grasa que presentan en la zona, no podemos sentir, contar ni diferenciar las costillas.

• Observar si tiene grasa acumulada en el área lumbar y en la base de la cola.

• Observar, en el caso de los perros, si es que presentan o no una silueta que los haga ver acinturados, en perros obesos esta silueta suele no observarse.

• Es muy importante fijarse en si le cuesta saltar y desplazarse, si es que está jugando menos o al menor movimiento se ahoga y se cansa rápidamente.

 

Cualquiera de estos puntos que encuentres en tu mascota es importante que esta condición no sea normalizada, que sea llevado al veterinario para que como dueños puedan ser asesorados de forma correcta y realizar un plan de reducción de peso si es necesario. Cada perro y gato son diferentes y deben ser tratados como tal, sin contar que la disminución de peso en las mascotas debe ser gradual y bajo supervisión de un profesional para no generar efectos negativos en ellos.

 

 

Dra. María José Bernal M.V